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entonación ligeramente ascendente Febrero 1, 2012

Posted by salcoba in : entonación, frase, gramática del uso , trackback

-¿Ha venido a ver a…?
-Sandra Daley.
La recepcionista escrutó intensamente la pantalla, mientras sus dedos danzaban ágiles sobre un teclado viejo.
-Me parece que no la… Ah, sí, aquí está. ¿Y usted es…?
-Su hijo.
Descolgó el teléfono.
-¿Le importa sentarse ahí, señor? Enseguida le atienden.
Al cabo de unos minutos, una joven oriental, con bata blanca y vaqueros debajo, apareció, tras abrir unas puertas con llave. En los suelos de cemento repicaban sus tacones bajos, de madera.
-Viene a ver a la señora Daley?
Driver asintió.
-¿Y es usted su hijo?
Volvió a asentir.
-Lo siento. Disculpe nuestro recelo. Pero en nuestros archivos consta que la señora Daley no ha recibido ni una sola visita. ¿Podría identificarse con algún documento?
Driver le mostró su permiso de conducir. Por aquel entonces todavía lo tenía, y no iba con falsificaciones de segunda o tercera mano.
Unos ojos rasgados lo examinaron.
-Le pido disculpas una vez más.
-No pasa nada.
Por encima de aquellos ojos de almendra, sus cejas eran naturales, rectas, casi sin arco, algo descuidadas. Siempre se preguntaba por qué las hispanas se depilaban las suyas para pintarse otras encima, más arqueadas. Si te cambias a ti, cambias el mundo, ¿no?
-Lamento tener que decírselo, pero su madre falleció la semana pasada. Hubo otras complicaciones, pero la causa de su muerte fue una insuficiencia cardiaca congestiva. Una enfermera de guardia fue la que detectó el empeoramiento. Al cabo de una hora se le conectó respiración asistida. Pero ya era demasiado tarde. Pasa muchas veces -le rozó el hombro-. Lo siento. Hemos hecho todo lo posible por ponernos en contacto con alguien. Al parecer, los números de contacto que teníamos eran antiguos -lo miró fijamente, en busca de alguna emoción-. Me temo que, por más que le diga, no le ayudaré mucho.
-No se preocupe, doctora.
Como las primeras lenguas que había aprendido eran lenguas tonales, a aquella mujer no le pasó desapercibida la entonación final ligeramente ascendente, de la que él no tuvo conciencia.
-Park -dijo-. Doctora Park. Amy.

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